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Dieta para adelgazar amamantando: qué seguir

Dieta para adelgazar amamantando: qué seguirDespués del embarazo a menudo termina con unas pocas libras de más: el adelgazamiento durante la lactancia materna es posible siguiendo un poco de sagacidad y un menú equilibrado y equilibrado. Para empezar, es bueno tener en cuenta que la lactancia materna es una excelente estrategia para volver a estar en forma porque requiere una considerable dependencia energética de la nueva madre. No debe olvidarse que cuando una madre lactante necesita una dieta de unas 2000 calorías al día para garantizar que su bebé tenga la nutrición adecuada para crecer. Lo mejor es concentrarse en 5 comidas al día para repartir entre desayuno, almuerzo, cena y dos refrigerios, una media mañana y la otra media tarde, para que la madre pueda contar siempre con las reservas de energía adecuadas. Otros consejos útiles para perder peso durante la lactancia? Limite tanto alcohol y grasa como sea posible, como condimentos excesivos o alimentos fritos y favorezca las frutas y verduras, respetando la regla de 5 porciones por día. Naturalmente, todo debe combinarse con un poco de movimiento: incluso una caminata con el bebe puede marcar la diferencia a un ritmo sostenido. Aquí, entonces, hay un ejemplo de dieta para adelgazar en la lactancia materna. Desayuno. Para la primera comida del día se puede elegir entre cereales, sin azúcar añadido, para mezclar con un yogur, una preciosa fuente de calcio y trozos de fruta fresca. Alternativamente, se puede dar luz verde a dos rebanadas de pan integral con un velo de mermelada de fruta o 4 bocadillos con una cucharadita de mermelada o miel. Almuerzo. Al mediodía es posible centrarse en los carbohidratos, como la pasta o el arroz, también en la versión integral para facilitar el buen funcionamiento del intestino. Para el condimento se puede elegir entre una salsa ligera de tomate, o una salsa de verduras o de legumbres. La pasta y los garbanzos, por ejemplo, representan un plato perfectamente equilibrado. Al principio se puede acompañar un plato de verduras a la parrilla o una ensalada mixta con una porción de queso fresco. Cena. Para la última comida del día, por otra parte, de luz verde a las proteínas de carne y pescado. Es mejor optar por la carne blanca, más magra y digestible, que se alterna al menos dos veces por semana con el pescado, sin excluir variedades como la sardina y el salmón, ricos en omega 3. Todo esto debe ir acompañado de un sándwich y un plato de verduras, quizás al vapor. Bocadillos. Por último, para los dos bocadillos del día se puede pasear entre fruta fresca, yogur o quizás algunos trozos de grano para rellenar con calcio.

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